lunes, 9 de enero de 2017

Lo cierto, sin ser rumor, es que Peña no sirvió pa ´nah…



¿Les he contado sobre mi consistente forma de perder cosas? Es un deporte que practico desde la más tierna infancia. “Toma tu pase de abordar - me dijo mi padre allá cuando era un crío - no se te vaya a perder, porque te quedas” Anda vete, del mostrador de la aerolínea a la puerta de salida para abordar el avión, el papelito en cuestión se había perdido. Eran otros tiempos (ahora sí se van sin mí), y, a las carreras, volvieron hacerme un pase de abordar provisional, además, subieron dos veces al avión para estar seguros que en el vuelo, no iban dos Bécker García; el original y el provisional.
Obvio, los 10 días que duró el viaje, mi apá, me recordó cada 10 minutos que yo, era un chango.
Eso me pasó por enésima vez con mis lentes obscuros; desaparecieron así, de la nada. Entonces decidí ir al Mercado Municipal, donde los compro por 50 pesos, Chinos, feos, pero, ¿para qué se pierdan…?

Iniciando la semana vi en las redes sociales los rumores de las protestas por el gasolinazo. Ya están tomando la tienda fulana y zutana. Asaltan las gasolineras. La gente llega a Pemex y roban gasolina. Los marcianos aprovecharon la confusión y se roban uranio 129 enriquecido. Donald Trump dijo que subirá la gasolina e invadirá México. Puros rumores de esos, algunos aderezados con vídeos antiguos los cuales hacían parecer como actuales.

Yo, que participo en muchos chats; el de los bikers, el de los tuiteros, el de los compañeros de kínder, el de los que hicimos juntos la primera comunión, los que jugamos rayuela, los que éramos mejores en la rayuela y así, y en todos les advertía: aguas, el primer paso para el caos, es darle seguimiento a la rumorología: es decir, primero el rumor y luego, cuando se cree verdad, viene la acción. No me hicieron caso.

En las redes se inundaron videos viejos, nuevos, inventados, ciertos, falsos, editados con balazos de audio (se escuchaban los balazos pero no se veían los caídos) y, total, del dicho al hecho no quedó mucho trecho y, lo que fueron rumores inventados, se convirtió pronto en verdades: empezaron a saquear tiendas, a tomar casetas de cobro y lo que fue antes una mentira, se convirtió en verdad.

Aquí en mi Cajeme querido, donde hasta el más rico gastaba su tostón (ya no), hubo de todo.

En serio y como era de esperarse, los primeros en sumarse fueron los de siempre; Arrayales Team´s, ajonjolí de todas las protestas; los ex profes del CNTE, donde algunos no saben cuantos mililitros tiene un litro de gasolina (ni quieren que nadie lo sepa para que no protesten cuando les roben ciertas gasolineras); y ahora, oh “Mai gad”, los tirabichis que tienen secuestrados los camiones del ayuntamiento.

Luego, la violencia real y verdadera se apoderó de las calles de México. Que ya fue asaltada una tienda Electroshock (si te dieras cuenta de lo que te cobramos en intereses te vuelves loco de atar); asaltaron Gualmar (hea hea la Ley se tambalea) y casi, pero no, el Súper del Norte (donde te regalan despensas si dices que su dueño merece ser alcalde de Hermosillo, o un chocolate Presidente si de jodido lo lanzas para regidor suplente).
Un verdadero caos violento anunciado y auspiciado desde la rumorología.

Y cerraron el Mercajeme, y la Tutuli y el abarrote de doña Tenchita, De puritito miedo a los saqueos.

Cuando llegué al puesto de los lentes, estaba, como la puerta negra, cerrado con tres candados.

Yo entiendo la necesidad de los mexicanos de protestar por el aumento de las gasolinas. Entiendo a quienes no tienen carro, pero saben que con el aumento se vienen inflaciones en el resto de artículos y, pronto, en el transporte público. Lo que no entiendo, es la violencia; ese tratar de resarcirme a la fuerza, como venganza contra un gobierno obnubilado por el poder del regreso y olvido, que no entendió que las segundas oportunidades se otorgan  en la vida, pero difícilmente tres. Y, en la frivolidad y sordera total, no escucharon las exigencias de cambio. Pero, con saqueos, no.

Y todavía Peña pregunta, con su carita de enfermito crónico, ¿Qué harían ustedes? ¿Es neta? ¿Tan limitado está? Y enumero: 1.- Fuera Pluris 2.- No más dinero a partidos políticos 3.- Reducción de gastos superfluos 4.- no más apoyos a sindicatos charros… 999.- Suprimir la burocracia un 25%.
Con eso, quedaría dinero para no aumentar la gasolina y nos sobra, para empujar de una buena vez a este país hacía adelante. Me cae.

Pero bueno, lo cierto, sin ser rumor, es que Peña y su equipo no sirvió pa’nah…

Total, al día siguiente fui a comprar mis lentes de 50 pesos y, ¿saben qué? Subieron de precio hasta 70 pesos, por el gasolinazo, me dijeron, y “porque ¿qué tal y llegan los saqueadores y se los roban?, cuando menos tengo que ganar ahorita” dijo…
Así las cosas…


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