lunes, 12 de octubre de 2009

Y el Premio Nóbel es paraaaa.....

Palabras Mayores

Bécker García

“Da igual; fracasa una vez, fracasa otra vez, fracasa mejor”

Samuel Becket/Premio Nóbel Literatura 1969


Son muchas las preguntas y pocas las respuestas con respecto al otorgamiento del Premio Nóbel de la Paz para el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama. ¿Por qué se lo dieron? Al parecer, nadie lo sabe.

Los citados premios fueron instaurados a principios del siglo XX por el inventor de la dinamita, Alfredo Nóbel, como una manera de compensar su invento, que si bien es cierto causó avances en la tecnología (imaginemos a la industria metalúrgica sin el uso del también llamado TNT), de igual manera causó estragos en la población al utilizarla también con fines bélicos.

Desde entonces se instauraron los premios anuales en seis disciplinas: Física, Química, Medicina, Literatura, Economía y Paz. Cinco de ellos, los otorgan academias Suecas y otro, el de la Paz, el Comité del premio en Noruega.

Para otorgarlos, se dice, consultan a cerca de mil expertos en el tema, los cuales hacen una investigación del año anterior, aceptan propuestas (todas valen menos a ellos mismos) y se delibera. Las deliberaciones tardan en ser expuestas a la luz pública 50 años después de otorgados.

Y como no tengo tanto tiempo para esperar, creo que un breve análisis nos vendría bien, con respecto, sobre todo, al Premio otorgado a Barack Obama, al cual, al enterarse, él mismo se declaró sorprendido.

Para empezar, Mr. Obama no tiene un año en funciones dentro de su mandato, sino apenas nueve meses, por lo cual, muchas promesas de campaña aún no las cumple.

Ha prometido, sin aún lograrlo, la paz en medio Oriente. Mientras esto sucede, una encuesta entre una de las partes, la israelí, dice que de los judíos, solamente el 4 por ciento piensa que Obama seguirá la tradición estadounidense de defensa a ese país.

El prometido desarme nuclear le ha resultado costoso. Nada mas por mencionarlo, Corea del Norte se ha reído de él y la prueba es que en los meses recientes acaba de realizar dos experimentos de esa índole.

Y ni que decir de Al Qaeda que sigue ganando la guerra en Afganistán, y las propias críticas internas en su país, por la reforma de seguridad social y porque el discurso que lo hizo llegar a la Presidencia del país más poderoso del mundo, en nueve meses, se ha ido apagando.

Entonces creo que como muchas veces ha ocurrido, el Premio en cuestión fue otorgado en una especie de pro forma; no por lo que haya hecho, sin que fue concedido para comprometerlo a que lo haga.

Muchos son los que se han fracasado una y otra vez en sus ansias por obtener el Nóbel.

Carlos Fuentes, el escritor mexicano vivo con más influencia en el mundo literario, sueña con él cada año, al igual que lo hace otro grande de las letras, el Peruano Español Mario Vargas Llosa.

Pero tampoco lo ganó Tómas Alva Edison, el norteamericano que patentó mil 93 inventos, entre ellos el fonógrafo, la bombilla de luz y el megáfono.

En el Siglo Pasado, Osvaldo Avery descubrió la doble hélice de la molécula del ADN, con lo cual dio un impulso a lo que ahora conocemos como genoma humano y a la genética selectiva. Sin embargo nunca recibió el premio, porque uno de los jurados, alegaba que estaba en un error. A pesar de que años después se comprobó la verdad, esta persona no dio su brazo a torcer, porque esto implicaría tumbar todos sus argumentos en contra.

El escritor más influyente de Argentina, traducido a más de 50 idiomas en todo el mundo, poeta y narrador extraordinario, Jorge Luís Borges, nunca recibió el premio de Literatura.

Se argumenta que, justo el año en que lo recibiría, fue invitado a Chile por el dictador Augusto Pinochet, para recibir un doctorado Honoris Causa por la Universidad Nacional de ese país. Ahí, justo cuando el mundo entero criticaba al militar derrocador de Salvador Allende, al escritor invidente se le ocurrió alabar al gobierno castrense. La candidatura se la cayó de las manos.

Pero también hay otra versión que dice que en una cena celebrada unos años antes de su candidatura en la sede el afamado premio, se leyeron unos versos, a los cuales el argentino choteó en la mesa, sin saber que el escritor de los mismos estaba sentado a su lado, y que años después sería Presidente del Jurado de Literatura y desde ese puesto, hizo hasta lo indecible porque Borges nunca lo obtuviera.

Por eso digo que a lo mejor el Premio para Obama fue otorgado para que cumpla con lo prometido y, como dijo el polémico cineasta norteamericano Michael Moore cuando supo del acontecimiento: “Felicidades por el premio Sr. Presidente; ahora, gáneselo”.

www.beckergarcia.blogspot.com

Muchas gracias…

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