lunes, 7 de marzo de 2016

El ITSON



En el Instituto Tecnológico de Sonora, hay elecciones.
La primera ronda fue la semana pasada, donde 8 candidatos a la rectoría pretendieron ganar el 50% más uno de los votos, sin conseguirlo.
Las reglas establecen que al no lograrlo, a la siguiente ronda avanzan aquellos dos candidatos que hayan obtenido la mayoría de los votos. Y esos dos candidatos son, Isidro Cruz y Javier Vales.
En el caso de Cruz va por la reelección, mientras que Vales ya se ha inscrito en varias ocasiones sin lograr sumar la mayoría.
La cantidad de 8 precandidatos, no es cuestión para menospreciar en cuanto a intereses económicos personales; se sabe que el puesto del rector de la Universidad sursonorense, es el mejor pagado entre todas las universidades del país y por ello estos 8 “sacrificados”, intentaron llevarse la votación y el jugoso premio.
Es importante hacer énfasis en el primer período del actual rector y de la manera como llegó a ocupar la silla más cómoda del ITSON.
Hace cuatro años, los contendientes a rectoría no se ponían de acuerdo, para suceder a Gonzalo Rodríguez, a quien la comunidad en su mayoría, no le quitaba el guante de la cara, por supuestamente dilapidar los recursos de la institución.
Hubo ataques directos y claros, sobre todo por parte de uno de los contendientes, Roberto Celaya Figueroa, quien, mediante el uso de las redes sociales, documentó el supuesto quebranto del ITSON.
Sin embargo sus acusaciones no le alcanzaron para lograr que la comunidad votará por él y, para sorpresa de muchos, el menos agraciado en carisma y liderazgo, Isidro Cruz, se alzó con la victoria.
Se dijo entonces, que esto fue producto de una negociación con el Sindicato, del cual Cruz era miembro influyente.
Y como son las cosas, al elegir al menos peor de todos, durante los pasados cuatro años, rectoría y la institución en sí se ha visto gris, opaca.
Ni el empuje del Dr. Russo en crecimiento, ni las posiciones destacadas en deporte nacional del período de Gonzalo Rodríguez, y, mucho menos, las destacadas actuaciones en lo académico que durante décadas habían sido la marca de la casa en el ITSON.
Mucho se va a decidir en estos días en el ITSON, a partir de hoy mismo, y aunque no lo sé con certeza, pero quizá ya sea tiempo de que Vales llegué a dirigir el destino de la Universidad más grande del Sur de Sonora.
¿Porqué? Porque si en estos cuatro años Cruz no hizo lo suficiente para lograr la reelección automática, basado en sus buenas actuaciones, sus siguiente cuatro años serán, sin duda, más grises y tirando a negro.





miércoles, 2 de marzo de 2016

Bienvenido Uber



Yo conocí el servicio Uber, por mis hijas.
Ellas viven en el D.F., y por tanto, utilizan mucho transporte público.

Una noche, sonó mi celular, era Renatta: “Papá, me urge que bajes la aplicación Uber, ingreses una tarjeta de crédito o débito y me mandes un Uber a tal y cual dirección”
Mi pregunta obligada fue; ¿Se puede?
Claro que se puede. Desde la lejana Sonora, yo puedo solicitar el servicio de Uber para mis hijas en el D.F., con cargo a mi tarjeta. Y en mi celular, la aplicación me dice dónde se encuentra el auto al momento de contactarlo, cuánto tiempo tardará en llegar a la dirección, la marca del mismo, las placas y el nombre del chófer.
Luego cuando llega a recoger a mis hijas, también desde mi celular, puedo ver el recorrido por las calles de la Ciudad de México, me avisa cuando están en su destino, me hace el cargo automático a mi tarjeta y todavía me pide que califique el servicio de 1 a 5 estrellas.
En ese momento les llamo a mis hijas y me dicen: “Muy amable el chófer, nos dio agua, nos dio a elegir la estación de radio de nuestra preferencia, nos prestó el cargador de su celular y nos ofreció un dulce”
Para los padres “preocupones”, como es el caso de quien esto escribe, el Uber es una maravilla.
Nada que ver con aquellos taxistas del D.F., en su mayoría tramposos y amañados, con sus taxis sucios y su música estridente.

Además uno sabe que, las policías de casi todo México, si te topas con el alcoholímetro, aún cuando hayas bebido moderadamente, corres el riesgo de un aparato también adulterado y al “Torito” (lugar de detención preventiva) por 36 horas, o, una mochada.

Claro que en todas las ciudades del mundo a donde ha entrado Uber, los taxistas han protestado por la “desleal” competencia.

Hace unos meses, tomé un taxi normal en la ciudad de San Diego. No pude hacerlo con Uber, porque me había quedado sin carga.
El chófer de taxi, un hombre como de 60 años, llegado a California a la edad de 10, era un michoacano de cepa pura; platicador, rudo, primario en sus razonamientos.
Le pregunté por Uber y me dijo que, era una competencia desleal y que en el Sindicato de taxistas ya estaban preparando defensas legales para sacarlos de las calles.
Yo le pregunté: ¿porqué no mejor desde el poderoso sindicato de taxistas, le copian la aplicación a Uber y hacían una propia?; total, ya tenían los ingredientes principales que son, autos y chóferes.
-       Ah no patrón – me dijo con ese tono como lo truenan en el meritito Sahuayo – con esas tarifas que cobran los Uber, no nos sale.

Uber viene a Hermosillo para quedarse. ¿Porqué? Pues porque los que ganarán con su entrada, serán los hermosillenses que tengan cualquier tarjeta de débito.
Mientras llega, los taxistas podrían hacer su propia aplicación y ganarles la tirada.
Eso sería lo más inteligente.
Digo


martes, 23 de febrero de 2016

Enigmas y certezas


niñas, figurines inalcanzables
de caderas llenas y ojos de lince

Me encantan los enigmas de mi edad
Y en otras, me fascinan las certezas
Enigma: si soy talla treinta y cuatro
Por la mañana calzo pantalón apretado
Decido cinto innecesario, por la tarde
Luego de tragar todo el día sin miedo
Mis pantalones andan rumbo las rodillas

Certeza: Las gráciles niñas quinceañeras
Con sus cinturas diminutas al aire
Suelen creer traer el mundo a pedos
En cambio, las de más de cuarenta
De caderas llenas y ojos de lince
Saben amar cuando son insustituibles

Las niñas, figurines inalcanzables
Piensan en lo suyo: el Gym diario
Las señoras, de inteligencia profunda
Se saben asediadas por el instructor
 Imberbe deseoso de aprender la vida

Dudo que el viento en mi ajada cara
Sea benéfico a mi edad, y a 150km/hr
Y menos si voy en mi moto italiana.
Cierto estoy de ser entonces; perro
Y entiendo a la Yoko, ventana abierta
Babeando mi coche con alegría insana




lunes, 22 de febrero de 2016

Que de una vez se vayan los que ya se fueron


Luego de leer la valiente carta que Elda Molina escribió en su página, www.eldamoina.com recordé las palabras aquellas de la novela de Mario Vargas Llosa, en su novela “El héroe discreto”:
-       Felícito recordó las palabras de su padre antes de morir: “Nunca te dejes pisotear por nadie, hijo. Este consejo es la única herencia que vas a tener”

La novela escrita por el premio Nobel Peruano-Español, enlaza las historias de dos personajes que sufren en carne propia la irracional violencia.
Felícito, pequeño comerciante, quien recibe una pegatina en la puerta principal de su negocio, donde le exigen 500 dólares mensuales por dejarlo “trabajar”.
La otra historia, es la de Ismael Carrera, hombre viudo y padre de dos hijos, con una cierta fortuna, a quien los vástagos rondan como zopilotes esperando su muerte para disfrutar su dinero. Él, por su parte, decide casarse con su sirvienta e iniciar un viaje de bodas, mientras sus descendientes intentan cancelar el matrimonio y apoderase de los bienes.

La Violencia definida en su más pura y llana expresión; “es la acción de fuerza e intimidación para conseguir algo”.

Alguna vez, en una entrevista que me hicieron en Reporte Indigo, comenté que la gente de Guillermo Padrés, fantaseó tanto con el poder y la impunidad de los príistas, que cuando fueron gobierno no midieron ninguna consecuencia y lo ejercieron con la cuchara grande.

Gisela Peraza es uno de los casos, donde los padrecistas utilizaron la violencia desmedida con oscuras intenciones.
Pero también no se ha resuelto el caso aquel de los transportistas que extrañamente fueron asesinados en el poblado de Vícam, cuando se dirigían a Hermosillo. Al fallecer de manera violenta, se inició el camino para desmantelar el transporte en Sonora y también, desaparecer sus fondos.

La imagen de el Ex secretario Roberto Romero amenazando a empleados estatales en San Luís Río Colorado, para que votaran en el sentido como lo pedía el Gobernador Padrés, le dio la vuelta a México y se ganó el apodo de “El Idiota valiente”.

A los defensores del No al Novillo, los intimidaron con auditorias, les quitaron apoyos, corrieron a sus parientes del gobierno y una lindeza más de hechos violentos con los que intentaban disuadirlos de su lucha.

Hace unos días, por fuera de la iglesia, en Navojoa, a la mamá de Elda Molina le quemaron su auto. Cuando se supo, la reacción inmediata del alcalde panista Raúl Silva Vela, fue echarle la culpa a un desperfecto electrónico. Luego, mediante un vídeo de una gasolinera, se pudo constatar que fue intencional.
Yo no lo sé, pero, la reacción resulta, cuando menos sospechosamente encubridora. Y es lamentable.

Jorge Morales, quien antecedió a Elda Molina en Comunicación Social de Sonora, éste con Guillermo Padrés, está en la cárcel, acusado de extorsionar (otra forma de violencia), a particulares. A partir de ese momento, se han multiplicado las amenazas para la periodista y también para otros funcionarios.

Y si a Gisela Peraza la protegió el manto impune de los panistas y pasaron por encima de sus derechos humanos, a Elda Molina la debe respaldar el estado, no solamente por el sentido de pertenecer a un mismo grupo que desea cambiar el desbaratado rumbo de Sonora, sino también, porque es una cobarde acción contra dos mujeres.

Que se acaban de ir los que ya se fueron. Urgente