martes, 9 de febrero de 2016

El Papa los pone nerviosos

El Papa Francisco estará en México esta misma semana.

Su visita, no ha dejado de provocar ciertas diferencias en varias esferas. En la iglesia, el lugar que habita y dirige, hubo un claro enfrentamiento entre dos mexicanos cardenalicios.

En una esquina, el Cardenal Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, y por el otro Norberto Rivera, de la Ciudad de México, debido a una publicación en el impreso Desde la Fe, donde don Norberto tilda a la región michoacana como sumamente sangrienta.
“Planes de pacificación contrastan con el agobio de los michoacanos ante lo que parece una sed de sangre sin medida. En lo que va de enero han ocurrido 52 homicidios violentos, y en tres meses, 290 homicidios dolosos. Michoacán sólo vive la paz de los sepulcros”
Ante dicha editorial, Suárez Inda calificó la misma de amarillista, y defendió a los morelenses de quienes dijo, había mucha gente de buena fe que se preocupa por hacer el bien.

¿Porqué Rivera se fue a la yugular de los Michoacanos? Pues todo parece indicar que por celos. Suárez Inda fue nombrado Cardenal por el Papa Francisco apenas en febrero del 2015, y desde entonces, se le han otorgado misiones importantes e interesantes en la Santa Sede, lo cual no le agrada mucho al príncipe católico de la Ciudad de México.

Se afirma entre los eclesiásticos,  que por primera vez en la visita de un Papa a México, al cardenal Rivera no se la ha tomado mucho en cuenta y eso lo pone nervioso.
Es pertinente apuntar que, mientras y desde su militancia Jesuita, el Papa Francisco es un liberal que ha tocado temas que Rivera ni siquiera admite en sus sueños más aireados, como el tema de los divorciados que pueden comulgar a pesar de convivir con otra pareja, además de la tolerancia a las uniones homosexuales, mientras que Rivera es un católico de la ala conservadora que no puede aceptar esos tópicos modernos de tolerancia e inclusión.

Además de eso, hubo un torpe manejo de Rivera: invitado a una comida con los enviados del Vaticano a México y con el Nuncio, donde se discutirían los detalles del viaje, misma que aprovechó el Cardenal para reclamarle al Presidente Peña Nieto que en tres años no lo haya recibido y, con remate de imprudencia, le solicitó recursos para arreglar la catedral metropolitana. Los miembros del Vaticano, quisieron hacer un hoyo en el piso de Palacio Nacional y desaparecer de puritita vergüenza.

Mientras a Suárez Inda le han dado un papel preponderante en la visita papal a México, al dirigente de la comunicad católica en la Ciudad de México lo han relegado, y éste, en terrenal respuesta, apuesta a la desorganización en la gira.

Regresando a lo que es del César, el recorrido de este Papa jesuita, no ha sido a modo para el Gobierno Federal, como en su tiempo ocurrió con los otros dos Papas anteriores, a los cuales se le sugerían visitas a regiones tranquilas y pacíficas, y no como Bergolio, que ha elegido visitar lugares conflictivos de México, como es el caso de Chiapas, Michoacán, Ecatepec y la misma Ciudad Juárez. Es más, eligió la Ciudad de México, solamente por la Basílica de Guadalupe.

Así, mientras los cardenales están nerviosos por el resultado de la visita, los políticos mexicanos se rascan la cabeza y le piden a su Dios (si es que tienen), que Francisco no vaya alborotar el avispero.




viernes, 5 de febrero de 2016

Mienten: la SCJN no avala al Acueducto


Ay! El Acueducto Independencia otra vez es noticia.

La nota inició así: En twitter, varios de los exfuncionarios de la administración Padrecista y su ejército de troles, en tono triunfalista pregonaban que la Suprema Corte de Justicia de la Nación, había votado, 4 a 1, para avalar el funcionamiento del Acueducto.
Eso fue lo que “entendieron” ellos, y le metieron lana para lograr que, durante 7 horas, fuese tema principal en Twitter, es decir, el famoso #trendingtopic.

En realidad, ¿qué se dijo en la SCJN? 4 ministros votaron a favor de concederle un amparo a los quejosos (módulos del Distrito de Riego del Río Yaqui), para que fueran escuchados, porque ni los habían ni pelado.
El voto en contra, fue del Ministro Pardo Rebolledo, que concedía sí, el derecho de audiencia a los quejosos, pero también pedía, que se cancelar el funcionamiento del Acueducto Independencia. Tan tan… que se cerrara la llave… eso es lo que pedía, de acuerdo a amparos ya concedidos que le ordenan a CONAGUA hacerlo, y ésta, se ha hecho loca desde hace meses.
Pardo Rebolledo tiene razón al solicitarlo, porque, el famoso Acueducto se brincó la órdenes judiciales para no construirlo, para no operarlo y además, NO TIENE Manifiesto de Impacto Ambiental. Así, ¿O de plano puede estar más chueco el famoso Acueducto? Pues ni que fuera cigueñal…

La cuestión aquí es que, detrás del Acueducto, existen muchos negocios particulares que están dispuestos a meterle dinero, para crear un mala comunicación y un desánimo en la gente.
¿A poco? Dirán, ¿hay negocio? Claro: decenas de ranchos por donde pasa el acueducto Independencia, tiene su toma secreta para regar sus pastizales. Eso significa tanto, como tener lluvias todo el año, para engordar ganado todo el año, exportando vaquillas todo el año, mientras en el resto del estado, los ganaderos, tienes que ponerle veladoras a San Isidro Labrador para que llueva y aumenten sus dos principales ingredientes para engordar vacas: agua y pastura.

Y luego sale el titular de la CONAGUA, Roberto Ramírez, diciendo que es poquito lo que se le quita al Río Yaqui, 25 millones de metros cúbicos, para darle agua a los hermosillenses. Y entonces la pregunta es obligada: Si es tan poquito, ¿Porqué construyeron un Acueducto de 4 mil millones de pesos, cuando con comprarle esa agua a los agricultores de Hermosillo (que siguen sembrando, ¿eh?) hubiese bastado y a mucho menor costo? O, abogado Roberto Ramírez, ¿va a desobedecer a su jefe Peña Nieto, quien prometió agua para Sonora, que alcance y no divida? ¿Se va atrever?

Luego, un periódico muy hermosillense (los dos lo son), comenta en su columna que es un contrasentido construir una desaladora desde Empalme, para llevar también agua a Hermosillo. No, no es un contrasentido, es lo que se debió hacer, es lo justo, es lo legal y lo equitativo para el desarrollo tanto de Hermosillo como del Sur del Estado.
¿Quieren, sí o no, agua que no divida? ¿Quieren agua para Hermosillo que nunca se agote? O, en el trasfondo de las cosas ¿quieren partirle su mandarina en gajos a Cajeme y/o chupar agua para los ranchos de hermosillenses?

Por eso, ex padrecistas y ricachones de Hermosillo (incluidos los desarrolladores de vivienda), le están metiendo lana a la comunicación para crear una desinformación, una desanimación entre habitantes del sur, para que crean que todo está perdido y, que la SCJN y CONAGUA, decidan que el mayor fraude de Guillermo Padrés, es decir el Acueducto, siga funcionando.
Mientras, nos divertimos y entretenemos con el guarumo: la detención del vocero de Padrés.
No al Novillo.




miércoles, 3 de febrero de 2016

La increíble y triste historia de Jorge Morales y su desalmada actuación III


Jorge Morales me invitó a una gira a Cananea, donde Guillermo Padrés habría de festejar el aniversario de la Revolución Mexicana; Noviembre de 2009.
En la avioneta, Sergio Romano me preguntó frente a Morales, qué si cuales eran mis planes de trabajo para el futuro. El vocero de Padrés respondió por mí: “Será el periodista más importante del Sur del Estado”.
Su intención era un programa de radio, una página de internet y una revista semanal. Me lo dijo después, en una escala que hicimos en Agua Prieta, y también me pidió que le bajara dos rayas a mis críticas en la radio y en la prensa.

El segundo intento de “alianza”, fue en Álamos durante el Festival Ortiz Tirado. Su petición había sido directa y clara: No mencionar para nada el tema del trasiego del agua del Novillo a Hermosillo. Mientras cenábamos, junto a una periodista y al lado del “ciudadano” Guillermo Noriega y luego de expresarle mis argumentos de porqué estar en contra de ese acueducto, al final me preguntó cínicamente:  “¿Y con qué medios de comunicación se van a oponer al acueducto, cuando los tengo a todos comiendo de mi mano?” Mi respuesta fue: “como Obama, a través de redes sociales” y soltó la carcajada.

Luego pidió que me corrieran de la radio. Cuando no pudo hacerlo, consiguió que me quitaran de Jefe de Noticias y colocaron en mi lugar a quien luego fue su esposa.
Días después, a través de correos, la totalidad de los medios para los cuales escribía en el Estado, me pidieron disculpas y dejaron de publicarme.

Lo peor llegó cuando desde la empresa de la cual era socio, me solicitaban salir de la sociedad porque Morales lo pedía, por instrucciones, aseguró, directas de Guillermo Padrés. Si no sales, me dijeron, nos van a clausurar la pantalla electrónica que teníamos instalada por la calle Miguel Alemán. Firmé de buena fe, y hasta la fecha no me han regresado mis acciones.

Pero lo mismo le pasó a Juana María Olguín en Hermosillo, a quien corrieron de una radio, a varios trabajadores de Radio Sonora y a muchos otros periodistas que doblegaron a fuerza de golpes, como a Gerardo Ponce de León, el caso más claro, a quien lo “asaltaron” sin robarle nada, y le molieron la cara a golpes de tubo. También lo hicieron con Michele Rivera y con muchos otros periodistas que me piden no citarlos, porque ellos no tuvieron forma de quitarse los golpes.
Cuando Morales se enteró de como funcionaban las redes sociales, armó un ejército de trolles para insultar a tod@s aquellos que criticaban al Gobierno de Guillermo Padrés. Sobre todo a las mujeres, a las que les levantó falsos y trató de denigrar sin miramientos.

Otro ejemplo: Cuando supe que Jorge Morales había comprado casa nueva, dos carros de lujo y vivía como pachá, pregunté a un colega si conocía la ubicación de su nueva casa, para tomarle fotos. A los minutos, me mandó un mensaje de texto diciendo: “Con mi familia no te metas o atente a las consecuencias”. Mi respuesta fue sencilla: ¿Y qué chingados has hecho con la mía, obligando a que me corran de todos mis trabajos?

Ese fue Jorge Morales. El muchachito estudiante de la UNISON al que le decían el rabadillas, por comprar esa barata parte del pollo que es casi puro hueso y grasa para calmar su apetito. Ese es Moralitos, quien demostró su hambre de poder y de dinero sin importarle pasar por encima de quien fuera. Ese es Jorge Morales, quien repartió dinero a manos llenas a sus medios consentidos como el periódico donde antes laboraba, con carretadas de publicaciones, algunas sin sentido y, mientras con la mano izquierda sobaba, con la derecha aplicaba jodazos.
Esa fue la triste historia de un muchachito desalmado, que se perdió en las mieles del efímero poder.



martes, 2 de febrero de 2016

La increíble y triste historia de Jorge Morales y su desalmada actuación II



Jorge Morales terminó su contrato laboral con Periódicos Healy, y regresó, desde Tijuana, a Hermosillo para estar listo para la campaña de Guillermo Padrés a la gubernatura de Sonora.
Durante la misma, su acercamiento con los medios fue determinante. Sobre todo, con el periódico de donde provenía y con radios. Mientras en el equipo de enfrente, los del PRI, libraban una batalla intestina, peleando el poder individual y olvidando el colectivo, la campaña de Guillermo Padrés avanzaba con anuncios concisos y efectistas, como aquel donde el candidato prometió ni un impuesto más.

La manera como se manejó la espeluznante tragedia del accidente de la guardería ABC, fue determinante. Desde el lado del PRI, operadores de comunicación parecieron más preocupados y ocupados en salvar a los dueños de la misma, que tratar de clarificar las cosas en su sana perspectiva, un triste accidente, donde el principal culpable debían ser aquellos que aprobaron su funcionamiento, con laxas reglas en las medidas de seguridad.

Fue Jorge Morales quien pintó la línea de acción, invitando para ello a muchos periodistas a escuchar su versión y, lo más, azuzando al Presidente Calderón, vía el PAN, porque desde el Gobierno habían filtrado que entre los dueños de la guardería, se encontraba una prima de su esposa, Margarita Zavala. La furia de Calderón no tuvo límites y empujó al Gobierno Federal a apoyar con todo al candidato Padrés. El día de la votación se vieron a policías federales cubriendo, protegiendo y aún operando, a las mapacherías del PAN. Las gallinas azules robando al coyote tricolor.

Jorge Morales, como jefe de prensa de Guillermo Padrés, sedujo, compró y les prometió la gloria a muchos medios de comunicación y a periodistas, al grado tal, que el día de las elecciones, utilizaron la táctica de trasmitir en vivo denuncias de robo de urnas, compra de votos y acarreos, partiendo de la base de que, es noticia, y, amparados en la libertad de expresión, hacían una apología de las transas del PRI (las cuales no todas eran inventadas), y sin mencionarlo, alababan al PAN.

Cuando recién entró al Gobierno, pidió que su puesto fuera elevado al rango de Secretaría, aduciendo que él, no robaría ni un peso como los que habían pasado por ahí y que por lo mismo necesitaba ganar más.
Desde su nuevo puesto, vetó periodistas contrarios, encumbró a periodistas afines e hizo arreglos con medios para el moche.

Un compañero, dueño de un medio, me dijo escandalizado: Morales me está pidiendo moche del 30%

¿Con cuánto dinero se quedó? Nunca se sabrá, porque hay muchos (muchísimos) medios que prefieren callar, para no perder “credibilidad”, pero sin duda, fueron alteros de lana.

Mañana platicaremos de casos concretos



lunes, 1 de febrero de 2016

La increíble y triste historia de Jorge Morales y su desalmada actuación I



Conocía a Jorge Morales de vista. Era él, destacado miembro del equipo del periódico El Imparcial de Sonora, cuando éste, el diario, solía ser un antagonista del gobierno y un referente obligado de lectura para enterarnos de lo que los otros medios callaban.

Jorge Morales era el Sub director editorial cuando fue la desaparición del reportero Alfredo Jiménez.
Un corresponsal de todas sus confianzas, Francisco Reza, fue contactado mediante el desaparecido Messenger, pidiendo una cita para aclarar que, las notas de un presunto narco, publicadas en El Imparcial, eran falsas.
Reza, temeroso, le pasó el caso a su jefe Morales y éste lo asignó a Alfredo Jiménez, un joven que había trabajado en el Debate de Sinaloa, obsesionado con el narco periodismo pero sin medir las consecuencias, quien aceptó el reto de entrevistarse con los supuestos delincuentes.

Luego, fue historia. Una noche, Alfredo salió de la redacción de su periódico, diciendo que se entrevistaría con un “informante” y nunca más se supo nada.

Al día siguiente, un abogado del supuesto narco, se presentó ante Morales pidiendo hablar con Alfredo. Cuando los del periódico se dieron cuenta que Alfredo ya no estaba en su departameno, como película del género negro, el abogado le pasó el celular a Morales. Del otro lado estaba el sospechoso traficante, quien le dice a Morales que, es un lástima que haya desaparecido y le dio el pésame.

Alfredo Jiménez, días antes, había comentado con Jorge Morales, que sospechaba que lo estaban siguiendo, porque de hecho tenía dos informantes, uno de cada bando. Sin embargo, Morales no le dio importancia al hecho.

Cuando desapareció, lejos de aceptar la culpa de mandar a un chamaco al matadero, usaron a la familia y a la entonces fuerza de su periodismo, para incriminar al gobierno estatal.
Luego, como se puso “caliente” la plaza, a Morales lo enviaron a un periódico hermano a Baja California. El ahora presunto implicado en extorsión, alegó que fue exiliado por el Gobierno porque “sabía demasiado”.

Rasgos anteriores: Cuando tuvo el poder de la información de El Imparcial, Jorge Morales invitó a regresar a Sonora a Guillermo Noriega Esparza, un supuesto luchador de la transparencia en contra de la corrupción de los gobiernos, y le abrió sus puertas editoriales, desde donde atacó a Eduardo Bours, quien por cierto, nunca se prestó a los chantajes de El Imparcial.

Cuestión aparte, pero Guillermo Noriega y su Sonora Ciudadana A.C., jamás se preguntaron por la evidente corrupción en el gobierno de Guillermo Padrés (checar columnas escritas en El Imparcial), y, además, Noriega, fue comisario “ciudadano” para verificar la mayor corruptela de Guillermo Padrés: El Acueducto Independencia.

Mañana seguimos con la vida de Jorge Morales Borbón.