lunes, 3 de octubre de 2016

El silencio de los Inocentes (o los 5 diputados por Cajeme)

Sigo de cerca, sobre todo mediante redes sociales, el trabajo de los diputados sonorense en el Congreso y fuera de él.
En el caso de los representantes de Obregón, procuro hacerlo con la esperanza de romper la maldición conocida como los traidores del No al Novillo, que no llegaron a nada, desde la legislatura pasada, donde de los 4 cajemenses electos, nada más uno (Murrieta) funcionó bajo el principio que los había llevado al poder, defender su región.

En ese tiempo; desafortunadamente Eduardo Castro no pudo tomar posesión, Alfredo Carrasco se perdió en la nada, Abraham Montijo se agarró de la mano de Samuel Moreno (anti cajeme de siempre) y solamente Abel Murrieta siguió luchando a favor de Cajeme y de su gente.

Los cajemenses somos bonachones, y a pesar del gris desempeño de esos diputados, en el 2015 volvieron a votar a favor del PRI y en contra del PAN.

Pues resulta que inició la legislatura actual, y rápido se vio claro que la batuta de los temas en el congreso serían los impuestos por el coordinador tricolor, Epifanio Salido, quien en aras de convertirse en a) candidato a alcalde Hermosillo b)Candidato a Senador c) cualquier plurinominal que le concedan, no toca la problemática del Sur de Sonora, ni con el pétalo de una medio mención en su discurso ni deja que sea tema de nadie.

El Pano usa su Coordinación para ser candidato a lo que caiga
Y mientras el Pano y sus incondicionales le siguen el rollo y les dejan opinar de lo que les conviene, a los de Cajeme rara vez les prestan el micrófono.

Y sí, hay casos como el de la diputada Kiki Díaz Brown que no necesita bules para tuitear (todo el día tuitea), existen: pero lastimosamente los problemas de fondo (inseguridad, desempleo, ruina, caos citadino, falta de recursos, miles de jóvenes egresando de universidades a ser ninis, el agua) nadie los menciona, quizá esperando que con esto desaparezcan.

Pero, la gota que derramó el vaso, fue el hecho que desde oficinas centrales del Instituto Nacional Electoral, el INE, de un plumazo se eliminó uno de los 4 distritos que tiene Cajeme y se lo pasaron a Hermosillo.

Por supuesto que al igual que muchos cajemenses, dicha acción nos indignó, no porque los actuales y anteriores diputados defiendan mucho la causa y para lo que nos defienden sea lo mismo 4 que 20, sino porque nos queda la esperanza de que algún día, lleguen personas como Murrieta y realmente nos defiendan.

Por supuesto que el silencio entonces ante el tema de parte Omar Guillen, Kiki Díaz Brown, Brenda Jaime, Emeterio Ochoa y Faly Buelna, los cinco de Cajeme, nos extraño en la molestia mucho más. Y luego como para calmarnos un poco, algún limitado asesor, nos subió una fotografía de los 5 magníficos, con caras muy atentas, como que si discutieran el tema con atingencia y responsabilidad. Lo que el asesor estrella no previó, es que esa foto indignaba más porque el INE, ya había dictado “sentencia”: Hermosillo 6 – Cajeme 3. Una golpe bajo más.
Al cabos que no se nota que es foto posada... ¿Verdad?

Supongo que por mis comentarios en Twitter, Kiki me mandó un whatsapp tratando de explicarme el caso (tan no estamos cerca, que no sabía quien me mandaba mensaje) y luego lo mismo hizo Emeterio Ochoa, pero este sí con argumentos, y me remitió la propuesta del PRI para dejar los distritos más o menos como estaban y no cercenar a Cajeme.

Para Hermosillo la cuchara grande

Y sí, es verdad, el PRI los metió desde agosto a discusión al INEMexico, pero de igual manera ni los pelaron, y le dieron la razón a la propuesta del PAN que centraliza otro distrito electoral más en Hermosillo, donde suelen ser mayoría y se lo quita a Cajeme, donde los han desaparecido en las dos últimas elecciones.

Lo que no me cuadra, es porque los diputados de Cajeme no le dieron seguimiento desde que el PRI los metió al INE, y no como ahora, que muerto el niño quieren tapar el pozo.

Según yo, hasta pudieron chamaquearlos y en lo oscurito, los del PRI Hermosillo y sus diputados, hicieron como querían pero sin mucho ahínco, total, más candidaturas para repartir.

Entonces siento que ya es hora que nuestros 5 magníficos diputados se pongan las pilas y se den cuenta que, son una minibancada con muchos temas pendientes y que de ellos, el 99%, a los Panos y compañías, les vale una pura y dos con sal.



¿Qué sigue?



Gracias



domingo, 25 de septiembre de 2016

El día que las ratas le ganaron a los gatos


Leí durante la semana, una columna de Zepeda Patterson titulada Los Gatos de París, donde cuenta que en el verano de 1348, la peste azotó las calles de la capital de Francia, abriendo paso a la muerte en lúgubre recorrido casa por casa, como arrastrándose con pandémica crueldad y provocó miles de muertes.

Imaginemos entonces el cuadro de Dante, con cadáveres aquí y allá y que por cierto, la historia narra a un Sena anegado de carne putrefacta navegando aguas abajo.

Fue entonces que la gente, buscando las razones y las causas, concluyó que los gatos eran el vector de contaminación que provocaba el contagio, y, sin mucho alegato, se cuenta que la asustada multitud inició la cacería de los felinos hasta desaparecerlos de sus calles.

Con el paso de los años, ahora lo sabemos; los gatos no eran el principal vector contaminante, sino sus enemigos, los roedores lo son mucho más, y sin enemigo natural al frente se dieron "vuelo".

En las políticas públicas suele pasar igual; las circunstancias eliminan al contrario y es entonces cuando unos corren sin los otros de contraparte: Ratones sin gatos no es buena combinación.
Y eso fue justo lo que pasó en Sonora la semana pasada.

Las ratas del PAN (por decirlo de algún modo, que aparte les queda), le comieron el mandado a los gatos del PRI (a los que también les queda).

Y sucedió que en el Congreso del Estado, fue analizada la cuenta pública del año 2015, donde tres cuartas partes, cuando menos en el tiempo, les tocó ejercer al equipo del Ex Gobernador Guillermo Padrés Elías.

A las tribunas o corralito del Congreso, llegaron temprano los unos y los otros porristas, donde por cierto los tricolores, siendo mayoría, tomaron la parte izquierda si tomamos en cuenta desde la puerta de la entrada y sus contrarios a la derecha.

Como eran más, en el ejercicio de la bulla y el griterío, parecería que los tricolores, incluyendo a sus diputados,  tendrían un día de campo para poner en su lugar a los transas azules, que aparte, gozan de bien ganada fama de corruptos.

Pero no fue así, ¿eh?. A pesar de acusarlos de  miles y miles de millones de pesos (han sido tantos que ya hemos perdido la perspectiva, como si habláramos de centavos), pues, resulta que al llegar el momento de hacer uso de la voz (¿kiubo? ¿Parezco abogado?) por parte del Diputado Javier Dagnino, exhibió unas maletas de utilería repletas de dinero, donde había un remitente: Ramón Guzmán, ex alcalde príista de Nogales y un destinatario: Enrique Claussen Iberri, especie de coordinador de la campaña tricolor a la gubernatura en el propio 2015.

Entonces se acabó el tema. Se terminó la discusión; siguieron los gritos de descalificación, los insultos, los manotazos entre sendas porras y, de lo esquilmado o faltante, hoy por hoy ni quien se acuerde.

Dagnino, soportó a píe juntillas todo, sabiendo que al día siguiente, como lo fue, en la memoria colectiva serían las maletas y el histrionismo propio de circo de tres pistas, el tema de conversación de los sonorenses.

Y si a eso le sumamos lo de una muchachita que besó no se a quien en no sé dónde con lo cual rompió su compromiso matrimonial, pues resulta que las ratas andaban de suerte y los gatos se achicaron.

Lo concluyente del caso, es que esto ya se hace costumbre entre los gatos perdidos y superados por las cínicas ratas. O, ¿han visto ustedes a algún diputado tricolor que se la juegue, sin pensar primero en su dosmildiezyochesco futuro?

Yo no. Los veo ya más brincando la liana desde hoy y dejando que su jefa, una tal Pavlovich, se rasque con sus propias uñas.

¿Miento?

Gracias



miércoles, 14 de septiembre de 2016

Florence Foster Jenkins, la impostura del dinero


"Muchos podrán decir que no canto; pero nadie podrá decir que no canté"
Florence Foster Jenkins

Ayer martes 13 de septiembre, me topé, en una de esas páginas donde por una suscripción puedes acceder a películas de reciente estreno.

Meryll Streep y Hugh Grant, merecen siempre mi atención.

Su más reciente película se llama "Florence Foster Jenkins", y es la historia de una soprano amateur, dueña de cierta fortuna heredada por su padre, la cual invierte o gasta en mantener un club de ópera llamado Verdi, en la ciudad de Nueva York y ayudar a artistas consagrados y otros no tanto.

Sin duda, la actuación de la Streep es memorable y la de Grant muy reconocible.
Sin embargo la historia de esta mujer, una pésima cantante, pero una excelente mecenas, es lo más subyugante de la película. Y no solamente porque está basada en hechos reales, sino porque, dentro de lo absurdo que puede ser el arte, el dinero alcanza para comprar teatros llenos, quizá para goce burlesco, o, tal vez por simple curiosidad o puede ser también, la ignorancia de la apreciación musical asumida como "buena" por la manada.

La señora Foster, la original de la historia, tiene un mérito más sublime que su vanidad de falsa soprano; su innegable amor por la música y quizá con eso, sea más honesta que muchos de aquellos que abarrotaron el Carnegie Hall para escucharla cantar.

Vale la pena mirarla



domingo, 4 de septiembre de 2016

domingo, 28 de agosto de 2016

El Juan Gabriel que nos merecemos



Hace unas semanas, a lo sumo dos meses, leí una nota roja donde decían que, en un colonia de Ciudad Obregón, habían asesinado, al estilo de los narcos, al gran compositor Sergio Mercado, de apenas 23 años.
Obviamente y para mí, un inexperto en materia de música grupera, no sabía de quien me estaban hablando. Revisé entonces el internet, para descubrir que, uno de sus éxitos escritos, cantados por un tal Ariel Camacho, tenía visitas en Youtube por el orden de los 27 millones de clicks, y, en alguna otra, casi los 100 millones.

Para poner en perspectiva las cosas en cuestiones de música al alcance del pueblo, les diré que la legendaria banda Pink Floyd, conocida y adorada en todo el mundo, tiene canciones en esa misma red social, mucho menores a esos números y, en algunos pocos casos, equiparables a tantos millones. Lo mismo ocurre con el más grande cantante mexicano de todos los tiempos, Placido Domingo.
Momento; no es mi intención pontificar a youtube como el medidor de talentos y de gustos, sino, solamente quiero establecer parámetros de aceptación.

Ayer murió Juan Gabriel, el hoy por hoy más reconocido canta autor mexicano, quien arrastraba multitudes. Sin embargo, en youtube, sus visitas eran equiparables a las del para mí desconocido Ariel Camacho. Ni más, ni menos, porque para todo existen gustos o disgustos.
Juan Gabriel irrumpió en el mundo del espectáculo, gracias a un éxito fácilote de allá por los años setentas, titulado, No tengo dinero. Contrario a los cánones de la composición, la letra termina en verbos, con frases comunes que cualquiera puede entender y, debido a un estribillo repetitivo, sencilla de memorizar. Leamos: “No tengo dinero, ni nada que DAR, lo único que tengo es amor para AMAR, si así tú me quieres te puedo QUERER, pero si no puedes, ni modo que HACER”. Escribir así, es parecido a los poemas de los chicos de secundaria, que tienen un vocabulario limitado y por tanto, un pensamiento ídem.

Alberto Aguilera Valadez, alias Juan Gabriel, repitió entonces su fórmula mágica de letras y estribillos sencillos, hasta convertirse en el ídolo fácil de digerir para un pueblo como el nuestro, de muy poco pensar y fugitivo del compromiso de echar a volar el entendimiento de cuestiones complicadas.
Juan Gabriel fue, algo así como lo que fue el PRI durante muchos años; ahí estaba, tenía su torta y su soda, daba 100 pesos por el voto y, marginalmente, a veces construía alguna obra en beneficio de mi comunidad cercana. Entonces y durante 70 años, los mexicanos no se complicaron la existencia pensando en que, después del tricolor, pudiese existir un mundo mejor. Para qué meternos en vericuetos de Fernando Delgadillo y sus complicadas letras, si JuanGa nos da todo; nota, show, espectáculo y vida, regurgitado como alimentan las águilas a sus aguiluchos.
Lo que si se le debe de reconocer al Divo de Juárez, es que luchó (no sé con qué artificios) por sobrevivir en un mundo duro y machista de aquel al que José Alfredo Jiménez nos tenía acostumbrado.

Huérfano de padre, abandonado por la madre, recluido en un hospicio de donde escapó, se abrió paso en la frontera de Juárez con el nombre de Adán Luna. Fue hecho preso por robo en la Ciudad de México y purgó 18 meses de prisión, de donde salió con la firme convicción de abrirse paso a como diera lugar en el mundo del espectáculo. Las crónicas de quienes lo conocieron en ese tiempo, aseguran que rogó, suplicó, chantajeó, se dejó seducir por personajes de ambos sexos, hasta que le dieron una oportunidad que no desaprovechó.

Ya como asiduo cantante de programas de TELEVISA, debido a sus maneras afeminadas, sus camisas chillantes imposibles, y convertido en sorpresivo ídolo, la iglesia católica, en privado, reclamó a Emilio Azcarraga Milmo, dueño de Televisa, la clase de imagen cercana  a la homosexualidad que ofertaban a la juventud mexicana. “El Tigre”, soldado del PRI y leal a la iglesia de la masa, se reunió con sus principales consejeros y encontraron la solución. Si Juan Gabriel participaba en un programa con María Victoria recientemente viuda y de aún excelente ver, inventarían un romance ente ambos, algo insólito por la edad y las evidentes preferencias del músico.
Pero entonces muchos mexicanos se tragaron el garlito, le “perdonaron” (Dios, no había nada que perdonar) su preferencia sexual y lo amaron casi tanto como a los machos Pedro Infante, Jorge Negrete y José Alfredo Jiménez.

Lo aceptaron en masa, sí, pero, de eso a que su grandeza musical haya sido cercana a los charros primero mencionados o sus composiciones profundas y adoloridas como las del segundo, hay un mundo de diferencia. Juan Gabriel fue, porque en este mi país y en estos tiempos, no había otro asidero musical que valiese la pena.

Y ya lo vemos, para el engaño en colectivo, Peña Nieto ordena que se abra Bellas Artes para hacerle un homenaje.

Aún muerto el señor, lo siguen utilizando para darnos el mediocre atole con el dedo

Gracias



viernes, 19 de agosto de 2016

La Sombra de mi Alma: 80 años sin García Lorca

La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras.
¡La sombra de mi alma!
He llegado a la línea donde cesa
la nostalgia,
y la gota de llanto se transforma
alabastro de espíritu.
(¡La sombra de mi alma!)
El copo del dolor
se acaba,
pero queda la razón y la sustancia
de mi viejo mediodía de labios,
de mi viejo mediodía
de miradas.
Un turbio laberinto
de estrellas ahumadas
enreda mi ilusión
casi marchita.
¡La sombra de mi alma!
Y una alucinación
me ordeña las miradas.
Veo la palabra amor
desmoronada.
¡Ruiseñor mío!
¡Ruiseñor!
¿Aún cantas?

lunes, 1 de agosto de 2016

El ISC merece apoyo


En el año de 1997, sin más mérito que ser amigo y hasta cierto punto protegido de Rafael Ramírez Heredia, fui invitado a Monterrey a participar en el primer encuentro internacional de escritores.
Llegué Monterrey y fui recibido como escritor por una banda de jovencitos, los cuales, todos y cada uno de ellos tenía un pequeño o gran libro impreso, sobre cuento, poesía y uno que otro de novela. ¿Cómo le hacen? Les pregunté, yo que no podía publicar, acá en Sonora, más allá de un diario y… las paredes.
Luego me di cuenta del gran movimiento que existía alrededor y dentro de la cultura en la capital neolonesa, en todos los ámbitos. Unos años antes, por ejemplo, se había inaugurado el MARCO, museo para exponer a artistas plásticos contemporáneos de ese estado, nacionales y también internacionales.
Investigando, supe que unos años antes, los empresarios de Monterrey se había propuesto quitarse el mote de “agarrados y broncos industriales”, y querían llevar al más alto nivel su aportación cultural.
Investigué un poco más, y me contaron que la persona encargada del Instituto de Cultura Neoleonés, era una señora, esposa de un empresario, con mucha sensibilidad pero, que no era artista. ¿Cómo puede ser que no sea artista?, pregunté yo y la respuesta contundente de varios coincidió: “Así no tiene compromiso con nadie, con ningún grupo y apoya a todos por igual, además de no robarse la lana”
En ese tiempo, recién había ganado la elección como jefe del Distrito Federal, Cuauhtémoc Cárdenas. Como siempre de colado y de pegoste, caminábamos desde el lugar del encuentro de escritores hacía el hotel, junto al propio Rafael Ramírez Heredia y con sus amigos, Alejandro Aura y si mal no recuerdo, Gonzalo Celorio.
Rafael era compadre de Cárdenas, pero juraba que por nada del mundo tomaría la dirección de la Cultura distritofederalense. Aura, realizaba lecturas comunitarias en las plazas con su proyecto El Hijo del Cuervo y Celorio era encargado de literatura de la UNAM. Ninguno, según ellos, aunque mentían evidentemente, quería la Dirección de Cultura con Cárdenas.
Aura, al final, fue el elegido.
Tiempo después, le pregunté a Rafael sobre el trabajo de Aura: “Solamente ayuda a sus amigos”: sí, le dije, pero tú eres su amigo: “Era, ya no lo soy, ahora se rodeó de puros inútiles y pendejos”.
En la pasada campaña electoral, Fernando Tapia, ex del Instituto Sonorense de Cultura, me llamó por teléfono para decirme que estaba haciendo auscultaciones a beneficio de la candidata del PRI, “para que cuando gane no empiece de cero, sino que le podamos marcar la línea cultural”, me dijo.
Yo me quedé pensando en los desastrosos años de Tapia al frente del ISC, donde, nada más los de su cofradía eran tomados en cuenta. Fuera de ahí, nadie que osara hacer algo en beneficio de la cultura era bien visto por su banda y le hacían la vida imposible.
No, me dije, no puede ser que el Dr. Tapia pretenda llegar de nuevo al ISC, más, cuando coqueteó abiertamente con la gente de Padrés para repetir en el puesto.
Afortunadamente no llegó, pero, su resentimientos es tan grande, que está moviendo a un grupo de “cultureros”, supuestos dueños de la verdad, para despotricar en contra del Director del ISC, Mario Welfo Alvarez. ¿Cuáles son sus argumentos principales y repetitivos para descalificarlo?: Su juventud y que no es artista.
A reserva de mejorar algunas cosas, pasa que el joven Welfo está haciendo bien las cosas, apoyando a quienes lo solicitan y moviendo una vez más el nombre de Sonora a nivel nacional. Y eso no le gusta a Tapia y a su camarilla.
Espero que los verdaderos artistas (no burócratas culturales como Tapia), se acerquen al ISC buscando las dos vías, apoyar y que los apoyen, mediante trabajo, ideas y empuje, y no se la pasen como Tapia, recordando los tiempos idos cuando, nada más los chicharrones de unos pocos tronaban.
Por el bien de la cultura sonorense, apoyemos a Welfo, aunque no sea artista o, no lo sé, a pesar de serlo.


Gracias