lunes, 21 de marzo de 2016

El ITSON y el Distrito


Se dieron las dos elecciones importantes que comentamos en columnas anteriores; una, en el ITSON donde quedó electo Javier Vales, como la anticipamos aquí mismo y dos,  la del Distrito de Riego donde el electo fue Antonio Fornés, contrario a lo que aquí dijimos.

En el caso del ITSON, Javier Vales tiene el gran compromiso de renovar la institución que ciertamente no vivió sus mejores años con las riendas del Dr. Isidro Cruz, un hombre callado y taciturno, que no supo imprimirle el rostro que el la máxima casa de Estudios necesita, para lograr un crecimiento importante y recuperar espacios que nos hacen falta.
Yo no lo sé, pero lo supongo, que aún existen empates de recursos necesarios que en los tiempos de Guillermo Padrés le escatimaron al ITSON, argumentando que las cuotas escolares cobradas a los estudiantes, serían consideradas como aportación del Gobierno Estatal y por tanto, le mocharon las participaciones.

Vales, creo debería a la voz de ya, sentarse con las autoridades de Educación y pedir que los recursos se nivelen, por el bien de la institución, pero también por el bien de la comunidad, porque el ITSON, luego del Ayuntamiento, es el presupuesto más grande que se derrama en tres comunidades, Guaymas, Obregón y Navojoa. Por ello, es que de ahí viven muchas familias de empleados, proveedores y prestadores de servicios.

Invito al Javo, a buscar recuperar a nuestro ITSON y le digo, que es un deber de tod@s quienes pasamos por sus aulas (algunos nada más pasamos, conste), echarle la mano en lo que se ofrezca.

En la otra elección, la del Distrito de Riego, ganó el candidato de quienes ya se ostentaban como los que manejan los destinos esa institución.
Recibí llamadas, mensajes, intimidaciones de parte de algunos cuantos, por meterme en donde no me llaman ni me importa. Ah, caray, durante los años que me pidieron apoyo, opinión e ideas, ¿sí me importaba y ahora no?
Se les olvida que el agua del Río Yaqui es un bien de la Nación, concesionada, en este caso a 22 mil 600 usuarios agrícolas en su mayor parte, a la Tribu Yaqui, a la Industria en otra y a la ciudad para consumo humano.
Y es concesionada para generar progreso. Entonces yo como mexicano, tengo derecho a expresar mis ideas, a menos que me haya equivocado y viva en Venezuela, Cuba, China o Corea del Norte.

Pero además, desde que supe del Plan del Sonora Sí, mucho antes que muchos expresaran su opinión, yo me opuse a trasvasar agua del Novillo mediante mis escritos, mis participaciones en radio y en televisión (y hay pruebas, ¿eh?), y eso me causó una salida de la radio en la que trabajaba entonces. Nadie me llamó en ese tiempo “vendido”, ni me achacaron que me dictan lo que escribo, ni nada de los insultos que me endilgaron por apoyar a un buen hombre como lo es Pepe Higuera.

Y sigo insistiendo: la lucha por el agua se ha quedado en el terreno legal, cuando existen elementos para exigir la detención del ilegal trasvase y buscar soluciones para producir más agua a través de la desalación, y para ello se necesita la participación de toda la sociedad, porque es a toda la sociedad, a la que nos afecta, no porque no vaya a salir agua de la llave, sino porque el agua significa progreso y nuestra ciudad, está muy atrasada. ¿O miento?

Felicidades a Antonio Fornés por su triunfo, y con el derecho que me da vivir aquí, el mismo derecho que me dio el oponerme al Novillo desde su inicio, la misma tristeza que me da el ver que los jóvenes emigran a otras ciudades por falta de oportunidades, es que seguiré diciendo: No al Novillo. Ahora con más ganas.




miércoles, 16 de marzo de 2016

¿Y el No al Novillo?


Leí con atención y un dejo de tristeza, el desplegado que un grupo de cajemenses insertó en el periódico Excélsior de la Ciudad de México, donde le dicen a la Procuradora Federal, Arely Gómez, que ya es tiempo de que actúe en contra de Guillermo Padrés.
Y digo con atención, porque le recuerdan que tiene 16 meses con documentación suficiente para procesar al ex Gobernador Padrés, por sus niveles de corrupción, y le recuerdan que el señor hizo caso omiso de no licitar, no construir y no operar el Acueducto Independencia.
Y digo que con tristeza, porque veo en el mismo desplegado firmas tan importantes como Adalberto Rosas (quien no cede un ápice), gente de la tribu Yaqui (siempre aguerridos) y algunos ejidatarios, pero no veo ninguna firma de aquellos que, desde el Distrito de Riego del Río Yaqui, organizamos protestas, reuniones, marchas, escribimos desplegados, fuimos acosados y presionados y que ahora, hoy por hoy, parecemos mansos corderitos.

Ya se veía venir, pero esto no quita el dejo de extrañeza y de pensar que muchos, callan ahora lo que gritaron antes.

¿Qué está pasando realmente con el movimiento No al Novillo? Dicen que la cuestión es legal, pero no informan sobre como van las cosas. Dicen que todo está en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, pero no exigen que los magistrados dejen de “patear el bote” y no resuelvan de fondo. 
Aseguran que existen ordenes para que la CONAGUA detenga la operación del Acueducto, pero no exigen que cumpla con el amparo que así lo ordena. Dicen que esto ya no es un problema estatal, pero, luego de hablar con el Presidente Peña Nieto en Cajeme y que éste girara instrucciones para que los atendieran, van unos cuantos  al jurídico federal, pero no informan de lo que ahí se dijo. ¿Qué arreglaron?

¿Existe aún el No al Novillo?

Este sábado de enfrente, habrá elecciones para renovar la dirigencia del Distrito de Riego del Río Yaqui. Quizá por ello, quienes antes eran unos verdaderos guerreros, ahora están callados para no enturbiar las elecciones internas.
Conozco a los dos contendientes. Por un lado, Antonio Fornés, a quien conozco desde niño, y por otro lado a José Higuera, a quien acabo de conocer.

Toño, a pesar de su incendiaria pasión y brusquedad, en el fondo es una excelente persona. Sin embargo, a él lo apoya el mismo grupo que está más interesado en seguir detentando el poder que otorga el presupuesto del Distrito, que en ocuparse de lo que verdaderamente importa, defender el agua del Novillo.
Ese grupo, alega que al contrincante, Pepe Higuera, lo apoya gente como Oscar Miranda Barceló, quien participó en el Sonora Sí. ¿Y? A los que ahora manejan el Distrito, y quieren a Fornés en la Presidencia, los apoya Ramón González, el ejidatario aquel que se desdijo de la demanda contra el acueducto, aunque le ganaron la tirada con la inclusión de otros demandantes, con lo cual le costó la Notaría a Adrián Manjarrez. Él, Ramón González, sí se benefició al intentar traicionar la lucha por el agua. Así que no me asustan con el petate del muerto.

Quien sea el Presidente del Distrito, no deberá detener la lucha del No al Novillo. Quienes resulten los nuevos integrantes de la mesa directiva, no le deben de tener miedo al Gobierno Federal y deben de retomar, no solamente la lucha legal, sino también la lucha social que ahora está olvidada.
Y para mí, aunque no voto (y solamente valgo lo que pienso), creo que la única opción de revivir el No al Novillo, es renovar completamente el Consejo directivo del Distrito de Riego, y esa opción es con José Higuera.

Le urgen aires nuevos a esta lucha que hoy, está encasillada y si acaso sigue, es en lo oscurito.
No al Novillo.




lunes, 7 de marzo de 2016

El ITSON



En el Instituto Tecnológico de Sonora, hay elecciones.
La primera ronda fue la semana pasada, donde 8 candidatos a la rectoría pretendieron ganar el 50% más uno de los votos, sin conseguirlo.
Las reglas establecen que al no lograrlo, a la siguiente ronda avanzan aquellos dos candidatos que hayan obtenido la mayoría de los votos. Y esos dos candidatos son, Isidro Cruz y Javier Vales.
En el caso de Cruz va por la reelección, mientras que Vales ya se ha inscrito en varias ocasiones sin lograr sumar la mayoría.
La cantidad de 8 precandidatos, no es cuestión para menospreciar en cuanto a intereses económicos personales; se sabe que el puesto del rector de la Universidad sursonorense, es el mejor pagado entre todas las universidades del país y por ello estos 8 “sacrificados”, intentaron llevarse la votación y el jugoso premio.
Es importante hacer énfasis en el primer período del actual rector y de la manera como llegó a ocupar la silla más cómoda del ITSON.
Hace cuatro años, los contendientes a rectoría no se ponían de acuerdo, para suceder a Gonzalo Rodríguez, a quien la comunidad en su mayoría, no le quitaba el guante de la cara, por supuestamente dilapidar los recursos de la institución.
Hubo ataques directos y claros, sobre todo por parte de uno de los contendientes, Roberto Celaya Figueroa, quien, mediante el uso de las redes sociales, documentó el supuesto quebranto del ITSON.
Sin embargo sus acusaciones no le alcanzaron para lograr que la comunidad votará por él y, para sorpresa de muchos, el menos agraciado en carisma y liderazgo, Isidro Cruz, se alzó con la victoria.
Se dijo entonces, que esto fue producto de una negociación con el Sindicato, del cual Cruz era miembro influyente.
Y como son las cosas, al elegir al menos peor de todos, durante los pasados cuatro años, rectoría y la institución en sí se ha visto gris, opaca.
Ni el empuje del Dr. Russo en crecimiento, ni las posiciones destacadas en deporte nacional del período de Gonzalo Rodríguez, y, mucho menos, las destacadas actuaciones en lo académico que durante décadas habían sido la marca de la casa en el ITSON.
Mucho se va a decidir en estos días en el ITSON, a partir de hoy mismo, y aunque no lo sé con certeza, pero quizá ya sea tiempo de que Vales llegué a dirigir el destino de la Universidad más grande del Sur de Sonora.
¿Porqué? Porque si en estos cuatro años Cruz no hizo lo suficiente para lograr la reelección automática, basado en sus buenas actuaciones, sus siguiente cuatro años serán, sin duda, más grises y tirando a negro.





miércoles, 2 de marzo de 2016

Bienvenido Uber



Yo conocí el servicio Uber, por mis hijas.
Ellas viven en el D.F., y por tanto, utilizan mucho transporte público.

Una noche, sonó mi celular, era Renatta: “Papá, me urge que bajes la aplicación Uber, ingreses una tarjeta de crédito o débito y me mandes un Uber a tal y cual dirección”
Mi pregunta obligada fue; ¿Se puede?
Claro que se puede. Desde la lejana Sonora, yo puedo solicitar el servicio de Uber para mis hijas en el D.F., con cargo a mi tarjeta. Y en mi celular, la aplicación me dice dónde se encuentra el auto al momento de contactarlo, cuánto tiempo tardará en llegar a la dirección, la marca del mismo, las placas y el nombre del chófer.
Luego cuando llega a recoger a mis hijas, también desde mi celular, puedo ver el recorrido por las calles de la Ciudad de México, me avisa cuando están en su destino, me hace el cargo automático a mi tarjeta y todavía me pide que califique el servicio de 1 a 5 estrellas.
En ese momento les llamo a mis hijas y me dicen: “Muy amable el chófer, nos dio agua, nos dio a elegir la estación de radio de nuestra preferencia, nos prestó el cargador de su celular y nos ofreció un dulce”
Para los padres “preocupones”, como es el caso de quien esto escribe, el Uber es una maravilla.
Nada que ver con aquellos taxistas del D.F., en su mayoría tramposos y amañados, con sus taxis sucios y su música estridente.

Además uno sabe que, las policías de casi todo México, si te topas con el alcoholímetro, aún cuando hayas bebido moderadamente, corres el riesgo de un aparato también adulterado y al “Torito” (lugar de detención preventiva) por 36 horas, o, una mochada.

Claro que en todas las ciudades del mundo a donde ha entrado Uber, los taxistas han protestado por la “desleal” competencia.

Hace unos meses, tomé un taxi normal en la ciudad de San Diego. No pude hacerlo con Uber, porque me había quedado sin carga.
El chófer de taxi, un hombre como de 60 años, llegado a California a la edad de 10, era un michoacano de cepa pura; platicador, rudo, primario en sus razonamientos.
Le pregunté por Uber y me dijo que, era una competencia desleal y que en el Sindicato de taxistas ya estaban preparando defensas legales para sacarlos de las calles.
Yo le pregunté: ¿porqué no mejor desde el poderoso sindicato de taxistas, le copian la aplicación a Uber y hacían una propia?; total, ya tenían los ingredientes principales que son, autos y chóferes.
-       Ah no patrón – me dijo con ese tono como lo truenan en el meritito Sahuayo – con esas tarifas que cobran los Uber, no nos sale.

Uber viene a Hermosillo para quedarse. ¿Porqué? Pues porque los que ganarán con su entrada, serán los hermosillenses que tengan cualquier tarjeta de débito.
Mientras llega, los taxistas podrían hacer su propia aplicación y ganarles la tirada.
Eso sería lo más inteligente.
Digo