sábado, 12 de diciembre de 2015

Las verdad de Búrquez en lo del agua II


Francisco Búrquez era, año 2006, 2007, el político panista mejor posicionado para enfrentar al PRI en el 2009.

Sin embargo, Guillermo Padrés y su equipo se encargaron de descarrilarlo. Filtraron, a sus opositores, varios detalles de Búrquez, y lograron que escondiera la cabeza, salir del estado y vivir en California.

Una de esas infidencias, versaba en que el ahora Senador Búrquez tenía en su residencia, un pozo de agua particular, por lo cual, que hubiera agua o no en Hermosillo era lo que menos le importaba. Además, un vídeo de su campaña, donde repetía que Hermosillo ya no sufriría ni un verano más sin agua (cosa que no cumplió cuando fue alcalde del 2000 al 2003, circuló mediante miles de correos.

El agua ha sido, para Búrquez, un tema que le da y le quita popularidad, y por eso y pensando en el 2018 y el 2021, ataca de nuevo con ese tema.

Y me regreso a su escrito.

Dice, otra verdad a medias, que: “Desde el año 2010 el derecho al agua potable es un derecho humano declarado por la ONU. ¿Qué hacer con los derechos de los productores agrícolas cuando también hay derechos humanos irrebatibles?”  Para Búrquez, el derecho al agua para consumo humano es prioritario, antes que lo de los agricultores y supongo, que las industrias. Para él, el agua es un derecho humano que los agricultores de Hermosillo, no aplican, pues, lejos de sembrar y otorgar agua a Hermosillo, aún ahora se siguen abriendo hectáreas al cultivo en la capital sonorense y sus alrededores. En los últimos años, por ejemplo, a un lado de la carretera que va de Hermosillo a Nogales, cerca del área de Pesqueira, se observan miles de hectáreas de vid, mismas que en el año 2010 no existían. ¿Cómo es que, en plena “crisis” de agua, se hayan abierto dichas tierras, privilegiando agua de uso agrícola a la de consumo humano. Búrquez protege a los agricultores de Hermosillo, y por eso alaba y aplaude que se lleve agua ilegalmente de la cuenca del Río Yaqui a Hermosillo. Es decir,  que se haga la ley en las mulas de mis compadres del Yaqui, pero, a Hermosillo y a su costa, no me la toquen.
Otro punto que Búrquez no observa, es que en Hermosillo plantas como la Ford, tienen un pozo privado. Además, por ejemplo, la refresquera Coca Cola cerró su planta en Obregón, y se trasladó a Hermosillo, llevándose con ellos cientos de empleos. ¿Cómo se permite eso, si allá no hay agua y en Cajeme si? De eso es de lo que hablamos los que no somos agricultores; de un desarrollo equilibrado, y si en Hermosillo no hay agua, ¿porqué se empeñan en acaparar el desarrollo?
Además, en su escrito Búrquez cita al Presidente de Nestlé (lo que sea que esto signifique), quien propone que cada persona debe de disponer de 5 litros diarios de agua para beber, y 25 para higiene personal. Y dice, “quienes excedan de esto, deberán pagar el agua como debe ser en el desierto; en su costo real.” Sin embargo, en declaraciones al periódico El Imparcial, Búrquez se opone a que en Hermosillo se cobre el agua a su costo real, y pretende que, el resto de los sonorenses subsidiemos a AguaH de Hermosillo, vía la CEA, sin el menor empacho.
En la parte en la que estoy de acuerdo, es que en el Valle del Yaqui (y todos los valles de Sonora), se deben tecnificar para ahorrar agua. Lo que no dice Búrquez, es que para ello, se necesitan apoyos federales y estos, durante los 12 años que gobernó el PAN, se fueron directamente a Hermosillo, desestimando al resto de los productores de Sonora.

En fin, Pancho Búrquez en el tema del agua se comporta, como un excelente Senador, pero de Hermosillo, el resto del estado, le vale.

Gracias



jueves, 10 de diciembre de 2015

"Las verdades" de Búrquez en lo del agua I


El senador por Sonora, Francisco Búrquez Valenzuela, me envía, vía Twitter, un mensaje con un link para que lea algo escrito por él, y, según acota; “te invito a leer esto, para que no te vayas con mentiras que han repetido”, y luego pega un link de su artículo en la página adn noticias (http://bit.ly/1HWxRTL).

Búrquez, supongo considera que, como ya lo escribió él, es una verdad y todos debemos de comer el camote entintado que nos ofrece. No, no es así.

Y como en Twitter el espacio es acotado, recurro aquí (en dos entregas) para responder sobre esas supuesta mentiras de las que habla y que presupone, yo repito para defender el movimiento No al Novillo

Entiendo y aclaro que Pancho Búrquez se quedará sin chamba en el 2018, lo que en política eso significa a la vuelta de la esquina, y, presupongo que desde ahora, retoma el tema del agua para posicionarse mediáticamente, por aquello de no te entumas y seguir en el pandero para lograr su sueño; estar en la boletas del PAN a la gubernatura en el 2021.

Debo recordar también que él, Pancho Búrquez, prometió en su campaña a la alcaldía de Hermosillo, en el año 2000, “ni un verano más sin agua”, y luego ya como alcalde, se opuso a la construcción de una desaladora la cual ya había sido aprobada. Es decir y llanamente, se opuso hace 15 años a una solución real y efectiva para Hermosillo.

Empecemos con las aclaraciones de su escrito: El Senador Búrquez dice, ante la propuesta de construcción de una desaladora: “Cuando fui alcalde de Hermosillo (2000-2003) estuve en desacuerdo con esta opción: al costo ya alto de la tecnología se suma el costo de la conducción por bombeo, pues la ciudad está por encima del nivel del mar” Aclaración: No hay agua más cara que la que no se tiene. Producir agua a partir del mar, es la mejor elección para ciudades relativamente cercanas a éste. En cuanto al rebombeo, comparando una opción con otra, el agua del Novillo conducida por el Acueducto Independencia, supera por tres veces la altitud de llevarla desde el mar hasta Hermosillo, ya que debe brincar dos sierras. Y no, no Senador Búrquez, miente al decir que “un acueducto desde la Presa del Novillo hasta la Ciudad de Hermosillo, el agua llegaría por gravedad”; entonces, ¿las gigantescas bombas verticales instaladas en la boca toma y las otras horizontales instaladas en un reservorio posterior  para qué sirven? De hecho, el mayor problema del Acueducto Independencia en su operación (dejando por un lado lo ilegal), es su alto costo operativo en el rubro de la energía. Es tan alto, que Agua de Hermosillo, su principal beneficiario, no paga los altos costos de electricidad, sino que lo hace, cuando lo hace, la Comisión Estatal del Agua de Sonora, con presupuesto estatal, y esto quiere decir, que el rebombeo del Acueducto Independencia lo pagamos todos los sonorenses y lo disfrutan, los hermosillenses. Así, ¿O más claro?
Una más: Dice Búrquez que: “los productores agrícolas de la región del Yaqui se opusieron a entregar lo que consideran su agua. Entonces el gobierno del estado se acercó a otras comunidades, que pertenecen a la misma cuenca, y compró derechos de agua” Aclarando; la ley dice que el agua de los ríos pertenece a los habitantes de aquellos valles a donde desemboca al mar. Hay concesiones río arriba, como es el caso de Huásabas y Granados, quienes le vendieron el agua al Gobierno del Estado. Empero, ¿porqué el Gobierno no compró agua en la Costa de Hermosillo, con lo cual saldría más barato y los productores de la Sierra, ya sin muchas opciones de generar empleos, podrían seguir sembrando?  La solución más sencilla entonces, era haber hecho como lo hicieron durante los Gobiernos de Fox, Bours y María Dolores del Río: comprar agua en la Costa de Hermosillo, con lo cual sí se resolvieron los tandeos en el trienio de Ernesto Gándara. Fue mucho mas barato y rápido resolver el problema, que construir un costoso acueducto, donde seguro hubo moches y comisiones al por mayor. Hoy por hoy, los habitantes de esos pueblos sierreños no siembran y el Gobierno de Padrés les quedó debiendo millones de pesos.
Mañana le seguimos

Gracias



lunes, 7 de diciembre de 2015

¿Quiénes son los verdaderos dueños del Seguro?


1er caso:
Hace algún tiempo, un amigo quiso intercambiar mi motocicleta por una cuatrimoto. Vamos a verla, me dijo, está en un taller en Benito Juárez, donde le están dando servicio.
No me gustó.
Por cosas que pasan, regresamos tarde del contiguo municipio y en el camino, tratamos en vano de encontrar la trasmisión radiofónica de un juego de fútbol de la selección mexicana.
“Lleguemos a verlo a casa de mi mamá, aquí en la entrada de Obregón” me dijo, y, previo pedirle permiso a la fiera que tengo en casa, acepté.
Nos instalamos en la sala, nos dieron bebida y botana y, en una de esas, me levanté al baño y al salir, justo puerta con puerta, había un cuartito que parecía farmacia: dos pequeños tanques de oxígeno, cientos de cajas de medicamentos, material de curación, equipo hospitalario menor (cómodos, patos) y más.
Regreso con mi amigo y le pregunto:
-       Oye zutano, ¿Quién está enfermo? Tu casa parece farmacia.
-       Ah – me responde sin quitar la vista de la pantalla – son cosas que sobran en el Seguro y que mi mamá se trae. Ahí trabaja, ¿No te había dicho?
2do caso:
Me cuentan que hace unos meses, una enfermera del Seguro Social busco que, para no hacer fila, a un pariente cercano, le hicieran una resonancia magnética a deshoras, es decir, por la noche. Digo, privilegios sindicales, ¿qué no?
El caso es que por la noche, el costosísimo equipo no debe de estar encendido y tampoco existe un médico encargado de estar al pendiente de los protocolos necesarios para operarlo.
Una doctora, estudiante apenas (y de otra especialidad no de radiología), se prestó para el caso. Llegó el enfermo, lo subieron a la camilla y dejaron por un lado su pequeño tanque de oxígeno. Cuando echaron a volar el aparato, el cual funciona a través de poderosos imanes, el recipiente metálico del oxigeno fue atraído violentamente y se incrustó en la carcaza del artilugio de marras, causando un boquete tal, que lo dejó inservible. ¿Cuánto cuesta? Ufff…!!
Hoy, meses después, no lo han arreglado y al parecer tampoco lo harán, como escarmiento para el Hospital de Especialidades del Noroeste del IMSS de parte de la Dirección General Nacional.
Pregunto: ¿Qué pasa si alguien necesita un diagnóstico de ese tipo? Respuesta: Solo casos urgentes se mandan a hospitales privados. ¡Bah!
3er caso:
Si tú, lectora, lector amigo, decides estudiar un postgrado, tienes que buscar una beca para pagarlo o hacerlo de tú bolsa. En el caso del Seguro Social, los estudiantes de alguna especialidad, reciben un pago. No únicamente no pagan por estudiar, sino que además, reciben entre 10 y 15 mil pesos mensuales. Qué chulada.
Hasta aquí las historias de terror del IMSS.
Empero, ¿quién de nosotros no ha sufrido, o tiene algún pariente o trabajador que lo ha padecido, que para una simple consulta con un especialista debe esperar meses hasta que le llegue su turno? Y más: ¿Una cirugía? Pues puede pasar hasta un año para que se la practiquen.
Ah, eso sí, que un empresario se retrase en el pago de las costosísimas cuotas que cobra el Seguro Social, de inmediato le caen los notificadores (que cobran una buena lana por el trámite), las multas, recargos y a veces, hasta leoninos embargos. Añiiiiil… Para eso sí son eficientes y expeditos.
Mientras, el Seguro Social parece ser, el botín de los que están adentro y por tanto, luego entonces, que la población derechohabiente se joda.

Gracias



viernes, 4 de diciembre de 2015

Boda y recuerdos de futuro

Disculpen que escriba aquí algo personal, pero si no lo cuento me ahogo.
Renée, mi hija mayor, procreó a su hijo Bécker Andrés a los 19 años.
Hoy, a los 30, el pasado 21 de noviembre, se casó con su novio de la secundaria, Dagoberto, quien también tiene 3 hijas de un matrimonio anterior.
Las relaciones modernas, de los jóvenes, admiten las recapitulaciones y se permiten rehacer sus vidas.
El fotógrafo de la boda, Alejandro, un abogado al que la pasión por el lente le ganó en su entusiasmo al de recorrer juzgados, es el papá de mi nieto.
 Ellos tres, deciden sobre el futuro de Bécker Andrés, con una responsabilidad y tolerancia, mucho más allá de la que podríamos imaginar nosotros, la mayoría de los adultos, nacidos en los cincuentas y sesentas.
Con la felicidad, ahora de los recuerdos de futuro, se me olvidaron las carreras previas: que si la corbata; que si ya te mediste el traje; que si estarás listo para las fotos en familia, que la lista; que si etcétera y yo, con tantos pendientes, sentía cierto hormigueo, como cuando Renée iba a nacer y yo, no podía hacer absolutamente nada para librar ese trance, entre compungido por el dolor que sentía Alma mi esposa, y esperanzado porque luego de 9 meses, al fin iba a conocer a mi hija.
En la boda, me sentí como un macho rentado; esos caballos que los alquilaban antes en los ranchos, para hacer tal o cual faena, y luego los regresaban a los dueños. No participe en nada de la organización, y ya en plena boda me dijeron, siéntate aquí, párate allá, baila así y ya quita esa cara de preocupación, me dijo mi hija, porque todo saldrá bien.
El tiempo pasa volando. No hace nada, Renée estaba en primero de primaria en Mexicali, y sorprendía a sus maestros con su buena conducta y su inteligencia.
Nadie lo sabía, ni yo mismo, pero detrás de esa niña pequeña y seria que todo observaba con ojos plenos, se estaba gestando una mujer excepcional que ha luchado con todo y contra todo, con una determinación y una voluntad a toda prueba y, va triunfando.
Yo, que con ella siempre fui un consentidor, ahora la veo como dirige a su hijo con una mano dura y a la vez tierna, y como trata (trata, conste), de meter en cintura a su esposo Dago, aunque bueno, como buen ingeniero civil, éste construye puentes de huida y se le escapa de las manos como pescado enjabonado.
La boda, a pesar de que no la organicé yo, o quizá por eso, estuvo de peluche. Me faltaron dos o tres invitados que por circunstancias de último momento no pudieron asistir. Pero bueno, así pasa.
Me ordenaron (literal), que entregara a la novia junto a Bécker Andrés a la orilla de la playa, arribando en un carro todo terreno, lo cual fue un detalle emotivo y original, arropados por un crepúsculo que ya quisiera Anthony Casay.
Bailé con la novia la canción elegida por ella; I loved her first (yo la amé primero), con la cual, la ternura y el amor invadieron mi cuerpo como torrente incontenible, y recordé, en flash de veloz ferocidad, cada uno de los momentos que vivimos en nuestras vidas, desde aquella primera vez que la vi en su incubadora; cuando la enseñé a caminar; la primera vez que me dijo papá (antes que a Alma, le dijera mamá, je je je); las miles de veces que durmió en mi panza; su primer día de escuela; su fiesta primera como muchachita; su graduación; el día que nació su hijo y cuando decidimos ser socios en lo que ahora es su exitosa empresa, de la cual, cada vez soy más como un artículo decorativo.
Claro, hemos tenidos sinsabores, pero, de esos no me acuerdo.
Amo a mi hija Renée (hey, hermanas de cenicienta, Renatta y Romina, a ustedes también, ¿eh?) y me sentí el papá más feliz del mundo con su boda (y eso que no me dieron postre) y sé, que está destinada a ser una de las esposas más felices que han vivido en este planeta, no porque se lo merezca, que así lo es, sino porque lo busca y porque eligió un buen compañero.
Felicidades Dago y Renée, conserven ese rostro de ventura que no les cabía en la cara el día de su boda, por muchos, muchos años más.


Gracias